Cámaras de seguridad

Una de las mejores alternativas de seguridad para tener un control eficiente en lugares donde existe un gran flujo de personas es instalar un circuito cerrado de televisión (CCTV). Este sistema de seguridad es uno de los más eficientes por lo que su uso está bastante difundido tanto en establecimientos públicos como privados, como bancos, escuelas e incluso en hogares en todo el mundo. A continuación te hablaremos de sus características, principales ventajas y diferentes usos que se le puede dar.

El circuito cerrado de televisión es un sistema de videovigilancia basado en la tecnología utilizada para la transmisión televisiva con la diferencia de que no difunde la señal en modo abierto, sino únicamente a un monitor o conjunto de monitores. Un sistema CCTV se compone de cámaras de seguridad y de cables o de receptores de inalámbricos para la transmisión de la señal del video y como ya mencionamos, de un monitor o varios monitores para ver las imágenes que captan las cámaras.

Antes de realizar la instalación de un sistema de videovigilancia de este tipo resulta conveniente identificar cuáles son los riesgos existentes en el espacio en el que se desea colocar para determinar si en efecto, el circuito cerrado de televisión es una buena alternativa. A partir del análisis de las necesidades del lugar se puede definir cuáles deben ser las características del sistema, ya sea un sistema analógico o uno basado en la transmisión de datos por protocolo de internet (IP) que no necesita conectarse con cables a los monitores pues las imágenes captadas las envía vía inalámbrica. Te recomendamos que consultes a un especialista en sistemas de seguridad que te pueda ofrecer una solución a tu medida y te explique a detalle todo lo que necesitas saber sobre el funcionamiento del sistema de videovigilancia ideal para tu negocio, empresa u hogar.

Gracias a la alta eficiencia de los sistemas CCVT y a su versatilidad tienen muchos campos de aplicación. Por ejemplo, en telemedicina, en la vigilancia de las líneas de producción, flujo de mercancías en almacén, actividad en laboratorios, escuelas y clubes deportivos. En la vigilancia remota de personas dependientes, en el monitoreo de parámetros médicos de un paciente y para la provisión de cuidados de salud a pacientes de manera cotidiana, en cuyo caso los sistemas incluyen alarmas y detectores de incendios, inundación y presencia de gas, entre otros.

De igual manera, los sistemas CCTV cuando utilizan cámaras de seguridad y software especializado, son elementos importantes en los programas de reconocimiento facial, el registro de matrículas y en la detección por radiación, medidas empleadas para combatir el terrorismo e identificación de criminales. En este punto, estos sistemas de videovigilancia también pueden cumplir una función de disuasión, pues como se sabe, los ladrones analizan durante días o semanas previas el lugar donde cometerán el acto delictivo para conocer los horarios de entrada y salida de personas al inmueble y con la presencia de las cámaras es posible disuadir a los ladrones a cometer el robo o volver a merodear el lugar para evitar levantar sospechas.

Una de las grandes ventajas de estos sistemas de seguridad es que registran todos los movimientos que se producen en el lugar en el que se instalen las cámaras, con esto se puede desde identificar criminales hasta tener un control de las entradas y salidas y del comportamiento del personal que labora en las instalaciones. En este punto cabe mencionar el papel que desempeña un sistema de circuito cerrado de televisión para la recopilación de pruebas para procesos judiciales de diferentes tipos, como puede ser de violencia doméstica. Como se sabe, contar con pruebas fehacientes en video o audio es de gran valor en procesos jurídicos y es de gran utilidad en caso de que el personal o clientes sean sorprendidos robando inventarios u otro tipo de materiales o artículos en una oficina u hogar.

Otro uso que se le da a los sistemas de videovigilancia por sistema cerrado de televisión es el control de tráfico y carreteras para monitorear que los conductores no superan el límite de velocidad establecido y que no utilizan dispositivos móviles mientras manejan, y en caso de que así sea, las autoridades puedan tomar las medidas correspondientes, sobretodo en caso de que se hayan presentado incidentes como resultado de un modo de conducir irresponsable. En la protección de bienes e información, los circuitos cerrados tienen gran utilidad tanto en empresas como en hogares ya que permiten identificar la entrada de personas no autorizadas a ciertas áreas o incluso, disuadirlas de realizar un robo o destrucción de datos y bienes.

Como ya mencionamos, un sistema de videovigilancia de circuito cerrado de televisión puede ser analógico o IP, según el tipo de tecnología que empleen las cámaras con que se equipe. Mientras los sistemas analógicos utilizan cables coaxiales o pares trenzados para la transmisión de la señal de video, los IP transmiten el video a un ordenador con conexión a internet ofreciendo grandes ventajas, como la posibilidad de monitorear lo que está ocurriendo en las instalaciones en que se encuentre en sistema de videovigilancia desde cualquier lugar donde se cuente con una computadora con acceso a internet. Además, la resolución de las cámaras de seguridad IP es mejor que en las analógicas y tienen un mayor campo de visión, por lo que un solo equipo puede desempeñar el trabajo de varias cámaras analógicas y cubrir una zona muy amplia, además de hacer acercamientos cerrados de buena resolución.

En próximas entradas hablaremos a detalle de las características de un sistema de seguridad de circuito cerrado de televisión de transmisión de video por protocolo de internet (IP).