Cómo limpiar las playas y océanos con ayuda de los drones

Cuando parece que entramos en una era de más conciencia en cuanto a la ecología de nuestro planeta, siguen habiendo problemas de contaminación en todas partes, ya sea impulsado por las empresas que no cuidan sus estándares de calidad ecológica, o nosotros mismos como individuos. Y podemos ser testigos fieles de que así es, cuando vemos alguna tortuga marina con un tapón de basura en sus fosas nasales, o cuando un ave de mar está luchando por desprenderse de las trampas de plástico existentes a lo largo y ancho de una costa.

Por lo regular, la mayor parte de la basura en las playas se componen de plásticos, en todas sus modalidades, ya sea bolsas, envases, aros, etc. Desde el 2011 la ONU y otros organismos en el cuidado del medio ambiente se han visto obligados a lanzar una alerta global por todo esto, ya que los oceános se han convertido en una especie de vertederos, que afectan muchísimo la diversidad de vida marina. Asimismo una investigación más reciente, arrojan resultados alarmantes en cuanto a la presencia de colillas de cigarros, representando hasta un 40% total de los residuos.

Nuestro país no se queda atrás en el tema. Tan solo en vacaciones de semana santa, en las playas de Tijuana los turistas generaron hasta 20 toneladas de basura, por lo que las autoridades sanitarias tuvieron que ponerse a la ardua tarea de limpiarlas a fondo.

Gracias a los drones y sus múltiples aplicaciones, es como algunos grupos ecologistas han logrado ver una esperanza para la limpia efectiva de los mares. Por ello se ha desarrollado un RPA al que le apodan el “tiburón de los desperdicios”, cuya función principal es limpiar por completo los desperdicios flotantes del mar. Es tan efectivo que puede juntar hasta 500 kilogramos de desechos, todo esto gracias a Richard Hardiman, su creador. En un principio se encargará de despejar las aguas que rodean a la ciudad holandesa de Rotterdam, que con el tiempo este dispositivo aéreo se podrá desplazar más hacia adentro del mar, para continuar con su trabajo de limpieza.

El prototipo inicial tiene el tamaño de un pequeño sillón, que en su parte inferior cuenta con un orificio que va capturando todo el desperdicio visualizado; una gran ventaja de este dron es que es automático, por lo que puede trabajar día y noche. Sin duda este artefacto en sí, es un inicio para que los demás organismos o gobiernos de distintos países adopten esta medida por el bien de sus ecosistemas.

Un programa ecológico de Inglaterra tiene un solo objetivo en mente, encontrar, escanear y mapear sus playas para la localización de basura de plástico. De esa manera mediante mapas ya definidos, se puede tener una noción exacta de dónde se encuentran los desechos inorgánicos. La “PlasticTide” emplea un algoritmo que es capaz de rastrear y detectar el plástico (sin supervisión alguna), y mediante toma múltiple de fotos, es como se obtienen los datos necesarios.

Lo importante de todo esto es obtener tomas específicas de toda la costa británica, para poder trabajar sobre las más difíciles de llegar. Otro objetivo del proyecto es la medición de la cantidad de residuos que llegan día con día. Sus iniciadores están convencidos de una cosa: que es una solución revolucionaria en el uso de drones para la limpieza de playas.

Como podemos ver, las aplicaciones de las aeronaves tripuladas a distancia son muchas y muy diversas. En la que las actividades de higiene se hacen relativamente más sencillas, y también podemos estar seguros de que la tecnología en torno a estos dispositivos aéreos continuará evolucionando, a tal grado que podrán disminuirse los desechos inorgánicos que el humano genera. Eso sí, solo no debemos perder la perspectiva de que nosotros tenemos que poner mucho de nuestra parte en tal propósito.