Consecuencias de la insolación que se pueden sufrir en el cuerpo humano

Uso de aire acondicionado en el hogar y lugares de trabajo para evitar los golpes de calor

El riesgo de padecer un golpe de calor es bastante común en los días de verano, cuando hay mucho sol y los días son más largos. Si no tratamos sus síntomas a tiempo y de forma correcta, nuestra salud se verá afectada realmente, y en el peor de los casos, la muerte.

Es importante que en el lugar que estemos, ya sea en nuestra casa o lugar de trabajo, tengamos una cultura por mantener tales lugares en buen estado, con una higiene adecuada y una ventilación óptima, ya sea por medios naturales como ventilación natural, uso de plantas, aire acondicionado o incluso dispositivos de última generación que emplean métodos de refresco que implica una ventilación envolvente, purificación de aire y humidificación de un ambiente, como el desempeño del Mini Split Inverter.

Existen varios síntomas que determinan cuando estamos sufriendo un golpe de calor o insolación, que dicho sea de paso, puede ocurrir en exteriores o en nuestro propio hogar u oficina.

Tipos de insolación o golpe de calor

– Agotamiento. Este es uno de los más comunes, e implica un efecto del calor sobre nuestro cuerpo humano. Sucede cuando estamos expuestos a largos periodos de calor, o ejecutamos acciones que tienen que ver con trabajo pesado. En ese sentido, nuestro cuerpo se comenzará a calentar, y en respuesta a eso, nuestro corazón tendrá que bombear de forma más potente, para tratar de cubrir todos los vasos sanguíneos y refrescar la capa externa corporal (piel), por ello, la sudoración aparece, lo que nos lleva a una natural deshidratación, dando como resultado: el agotamiento por calor.

¿Cómo se manifiestan sus síntomas? Se muestran mediante dolores de cabeza repentinos, algo de mareo y claras señales de cansancio o desgano. Es esencial mantenernos muy bien ventilados, que el lugar donde estemos, haya una circulación del aire, y más cuando hay mucha gente en tales lugares; si no se cuenta con un aire acondicionado de calidad que refresque, entonces al menos hay que hacer uso de ventiladores o extractores.

– Desmayarse. Esto podría ocurrir en aquellas personas especialmente sensibles al tema circulatorio. Cuando estamos expuestos a un calor extremo o prolongado, es natural que nuestro sistema circulatorio haga todo lo posible por llegar a cada rincón del cuerpo humano para deshacerse del calor excesivo, sin embargo, es posible que en el proceso, surja algún problema de circulación de la sangre hacia el cerebro en personas muy susceptibles, lo que eventualmente acaba en una pérdida temporal de la conciencia. Si se nota que alguna persona de manera repentina, presenta mareo, nausea o visión borrosa, tal vez es por el calor que para la misma es casi sofocante, por ello, el desmayo por calor.

Un sistema de climatización como el Mini Split Inverter, es capaz de ofrecer un confort térmico perfecto, debido a sus adecuaciones automáticas, que se adaptan a cualquier entorno climático. Actualmente, contar con estos aparatos no es un lujo, sino una necesidad, en cuanto a una satisfacción térmica del humano, con el adecuado ahorro energético.

– Estrés. Existen muchos riesgos al estar expuestos a un calor excesivo constante, y uno de esos es la pérdida de magnesio y otros minerales encargados de equilibrar nuestro comportamiento y estado de ánimo. Dicha pérdida de minerales se debe al sudor continuo, donde el agua combinada con los antes mencionados, nos lleva a un natural desbalance en el funcionamiento cerebral, por lo cual aparecerá el estrés por calor, también llegándonos a irritar con falta de concentración.

– Aumento de temperatura. También llamada hipertermia o retención del calor. Esto pasa en ambientes muy cálidos y con mucha humedad, dicha saturación atmosférica, impide que nuestras glándulas sudoríparas hagan correctamente su trabajo, porque el calor no se puede disipar rápidamente.

Cuando hablamos de mantener condiciones óptimas en un ambiente cerrado, ya sea en casa o lugar de trabajo, estamos hablando no solo de una buena ventilación o aire acondicionado, sino de manejar o tratar de controlar otros factores igual de importantes, como los niveles de humedad. Para que no haya riesgo de una hipertermia, tenemos que bajar los niveles de saturación, por medio de ventilación y uso de deshumidificadores.