Consideraciones en la compra de un dron para niños

La importancia de la seguridad en el manejo de RPAS

Como ya se ha mencionado en artículos anteriores, en la actualidad, un dron puede representar muchas cosas, es decir, puede realizar operaciones muy importantes como en procesos de salvamento de vidas humanas, o hasta lo más banal, como la recreación y entretenimiento. Ahora, nos vamos a enfocar en los drones como entretenimiento para los niños y cómo deben usarlos. En este aspecto, es muy importante que cualquier adulto cercano al infante, como padres, hermanos, tíos, tutores, maestros, entre otros, le asesoren de manera correcta y dejarle ver la importancia en la seguridad para empezar a manejar un RPA.

Así como los adultos tienen restricciones y responsabilidades en el manejo de tales aeronaves tripuladas a distancia, los niños también deben tenerlas, de esa manera la experiencia de pilotar un dispositivo como tal será más satisfactorio para los pequeños. Por ello, hay que tener ciertas consideraciones antes de que agarren un aparato como tal.

Lo primero es estar conscientes de las normas y seguridad aeronáutica local. Cada ciudad o estado tiene que contar con ciertas normativas que estipulan las condiciones y requerimientos a la hora de operar un RPA. Es trascendental hacernos a la idea de que una aeronave a control remoto que ronde los 20 kilos de peso no es para nada un juguete con el que podamos estar operando en todos lados de la ciudad; hay reglas en cuanto a seguridad vial, y están para garantizar la integridad ciudadana en todos aspectos, humanos y materiales. Así que si piensa que ir al jardín que está enfrente de su casa para que su hijo (a) se divierta con una aeronave de este tipo, lo mejor es que se lo piense dos veces. Para eso hay lugares especiales, aeródromos, o similares destinados a tal clase de recreación. Es cierto que existen dispositivos aéreos más pequeños que los convencionales, en ese sentido se podrían operar hasta en el interior de su propio hogar. Las autoridades aeronáuticas aseguran que la edad mínima a la que un infante puede o debe manejar una aeronave a distancia es desde los 8 años. La seguridad de su niño y los que los rodean es primordial, así que si piensa adquirir un producto como tal para su cumpleaños, navidad, día del niño, etc., entonces es preponderante buscar el aparato más seguro, que tenga las hélices protegidas.

Sencillez y facilidad. El niño no necesita un sistema robusto de RPA para divertirse, entre más sencillo y fácil sea de manejar, mejor, de esa manera él no se frustrará en el intento. De ser posible, hay drones que cuentan con ciertos movimientos acrobáticos automáticos, esto sin duda el pequeño lo agradecerá. El uso de cámara no es muy recomendable, ya que se limitará aún más la operación, en caso de que si desee implementarle cámara, entonces hay que hacerlo con todos los requisitos que le confieren.

Fuerza y estabilidad. Como el dicho: “lo barato sale caro”. Si se compra una aeronave no tripulada con materiales débiles y mal armado, lo más probable es que no sea capaz de soportar el viento más suave, y al primer impacto se desbarate por completo. Esto es importante, ya que lo más seguro es que en un inicio este tipo de aparato sufra algunos golpes y más cuando el infante está aprendiendo.

Batería. Este es un elemento muy importante, hay que checar muy bien las opciones en el mercado. Puede haber dispositivos aéreos que necesiten mucho tiempo de carga y que solamente dure unos minutos de vuelo. La calidad de carga tiene que ser buena, para que el vuelo dure por más tiempo.

Costo. Lo mejor es optar por un precio equilibrado, ni muy caro ni muy barato, recordemos que es un regalo para un niño, que apenas se va a familiarizar con el concepto y la práctica que se conlleva; tal vez más adelante y cuando tenga más experiencia, se puede adquirir un dron más sofisticado.