Drones. Aplicaciones en agricultura parte 1

Anteriormente en este blog hemos hablado de algunas de las aplicaciones que tienen los drones, como en la obtención de datos para la cartografía y el monitoreo de la calidad del aire. En esta ocasión nos enfocaremos a hablar de los múltiples usos que pueden tener un dron, también conocido como SARP (Sistema Aéreo Remotamente Pilotado) en la agricultura de precisión y presentaremos tanto las ventajas como inconvenientes de su uso, así como los obstáculos a los que se enfrenta para llegar a convertirse en una aplicación operativa por la inversión económica que supone su implementación.

Para comenzar conviene definir qué es la agricultura de precisión. Bien, este concepto es aplicado en la agronomía para designar el manejo diferenciado de los cultivos partiendo del conocimiento de las variables existentes en una explotación agrícola determinada. Estas variables se caracterizan a través de herramientas tecnológicas como el GPS, los sensores planta-clima-suelo y de imágenes multiespectrales que se obtienen de manera satelital, o bien, por el uso de aviones o de SARP. Los datos que se obtienen a través de estas herramientas son almacenados digitalmente como mapas y tablas en los que figura la información necesaria para facilitar a los agricultores la toma de decisiones de campo.

Con lo anterior podemos concluir que la agricultura de precisión mediante la recaudación de datos precisos tiene como finalidad obtener mayores rendimientos económicos, sociales y medioambientales para aumentar la competitividad y garantizar una mayor eficacia en las actividades agrícolas. Es precisamente por ello que en los últimos años se han desarrollado numerosas investigaciones para encontrar aplicaciones potenciales de tecnologías como los SARP en este campo, ya que con ellos se puede obtener información de alta precisión a un precio más económico que el que supone el uso de otras herramientas, como satélites, por ejemplo.

Los SARP, al tratarse de plataformas en las que se pueden instalar sensores multiespectrales y cámaras de alta definición, facilitan la obtención de datos en una exploración controlada vía remota. Si bien, los dispositivos que se pueden instalar en los SARP pueden también instalarse en aviones o satélites, como ya mencionamos, pueden ser una alternativa más económica para obtener los datos que se precisan. En la actualidad las aplicaciones operativas que reciben estos vehículos aéreos pilotados vía remota están basadas en la integración de diferentes clases de sensores que caracterizan la variabilidad espacial y temporal de las explotaciones agrícolas y con ellas se obtiene información centímetra, debido al tipo de cámaras utilizadas en los SARP y a su altura de vuelo.

Gracias las características anteriores y a que los drones pueden volar incluso en condiciones metereológicas adversas, son una excelente herramienta para que los agricultores puedan hacer una observación aérea de sus cultivos para tener una perspectiva que les permita identificar las incidencias en sus campañas agrícolas, como pueden ser problemas de fertirrigación, infestación de plagas y hongos, imperceptibles a ras de suelo, así como detectar infestación de malas hierbas, por mencionar tan sólo unos ejemplos. Además, si se instalan en los SARP dispositivos especializados, como cámaras multiespectrales para una visión infrarroja, se puede obtener una caracterización más precisa de lo que ocurre en el cultivo.

A pesar de que se han emprendido importantes investigaciones para determinar el potencial del uso de SARPS en agricultura de precisión, en la actualidad sus aplicaciones son incipientes. Algunos de los usos potenciales que se identifican en esta tecnología es la obtención de información del estado hídrico de los cultivos, su estado sanitario y su grado de desarrollo vegetativo, toda esta información recabada en tiempo real para permitir tomar acciones inmediatas para realizar riegos, fertilizaciones o los tratamientos sanitarios que se requieran en las zonas de la explotación agrícola donde se detecten tales necesidades. Algunos expertos identifican en los SARP, debido a que permiten obtener datos en tiempo real, el potencial de cubrir las limitaciones del uso de satélites para el manejo de cultivos en tiempo real, tales como la capacidad de revisita limitada para detectar problemas en los cultivos y la falta de imágenes con una resolución espacial y espectral óptima. Justamente por estas dos limitaciones de los satélites es que se recurre a utilizar plataformas aéreas tripuladas, sin embargo, por sus altos costes operativos el uso de SARP rápidamente se está posicionando como la mejor opción.

A pesar de todo el potencial y ventajas que supondría el uso de SARP en agricultura de precisión es importante mencionar que todas las experiencias en las que se basa tal información se han llevado a cabo en el campo experimental, por lo que aún no pueden considerarse como aplicaciones operativas que puedan resolver problemas en los cultivos a un coste razonable. Para que puedan llegar a ser consideradas como tales sería necesario evaluar diferentes puntos, como que sus aplicaciones añadan valor al cultivo y que la variabilidad que analicen efectivamente influya en la producción y calidad de los cultivos, de lo contrario su implementación resultaría inútil. Además se debe evaluar que puedan caracterizar la variabilidad de una explotación agrícola y que la información que se obtenga con las herramientas con las que se equipe, arrojen información que ayude a mejorar el manejo del cultivo y por tanto, su productividad.

En la segunda parte de esta entrada hablaremos de aplicaciones específicas potenciales de los drones en la agricultura de precisión y de algunas consideraciones que se deben tener en caso de que se desee implementar el uso de esta herramienta para que resulte eficiente, tales como su uso combinado con otras aplicaciones operativas.