Drones: la nueva herramienta de búsqueda y rescate

La búsqueda y rescate de personas que sufren accidentes o se pierden en lugares y zonas de difícil acceso ha sido uno de los grandes inconvenientes para los equipos especializados en estas tareas, pues al tratarse de zonas muy altas, oscuras o estrechas, es difícil ingresar con el equipo adecuado y realizar las maniobras requeridas.

Pero en realidad, la dificultad empieza mucho antes, la dificultad empieza con la tarea de localizar y ubicar de manera precisa a las víctimas o personas en necesidad de ayuda, pues en muchas ocasiones las personas no saben dónde están, no cuentan con señal GPS o simplemente no tienen algún aparato que las oriente, por lo que el primer paso para su rescate es la localización. Y es precisamente en esta tarea donde los drones juegan un papel muy importante.

Se podría pensar que un helicóptero de emergencias o de búsqueda sería suficiente para esta labor, sin embargo hay muchos casos en los que se necesita algo más que visión aérea para poder localizar a una persona en medio de un bosque, una cueva, montaña, río o cualquier otro lugar donde un accidente haya ocurrido.

Por ejemplo, hace poco tiempo se registró un caso en que un grupo de excursionistas en un glaciar tuvieron un accidente y uno de ellos cayó dentro de una grieta del glaciar. Debido a la profundidad y el largo de la grieta, saber su ubicación exacta era prácticamente imposible, además de ser una tarea bastante peligrosa y exhaustiva, sin considerar el posterior trabajo de rescate.

Sin embargo, gracias al uso de aeronaves pilotadas a distancia (RPAS), el proceso de búsqueda se facilitó de manera considerable, disminuyó prácticamente a cero los riesgos para el equipo y se obtuvo la ubicación exacta del superviviente. La única tarea complicada fue el proceso de rescate, pero este se llevó a cabo con éxito.

Cabe mencionar que en este caso el uso del dispositivo fue completamente experimental, pero las ventajas que se pudieron observar y el éxito obtenido en la misión fue tan grande que la experiencia implicó el surgimiento de una interesante y prometedora idea: utilizar drones de manera regular en cualquier proceso de búsqueda y rescate cuando se tienen conflictos para la localización de una víctima y las condiciones en las que se encuentra.

Así, además de los diversos usos que tienen estas pequeñas aeronaves en la industria y varios ámbitos comerciales y empresariales, se puede sumar una aplicación práctica más que es el trabajo búsqueda en misiones de rescate, práctica que está creciendo de manera considerable.

Cabe mencionar que la tecnología ha sido muy bien recibida por los diferentes equipos de rescatistas en diferentes países del mundo, pues a pesar de estar en constante entrenamiento, capacitación y desarrollo de técnicas de rescate, contar con herramientas que faciliten un poco su importante, pero peligrosa labor es siempre bienvenido. Y ciertamente, estos dispositivos facilitan mucho más que un poco las tareas de estos especialistas.

Hasta el momento, varios siniestros que se han presentado ya han puesto a prueba estos equipos y los resultados han sido satisfactorios, por lo que el uso de RPAS en diferentes escenarios, como inundaciones, avalanchas e incendios, se ha convertido en una excelente alternativa para salvar vidas y al mismo tiempo proteger a los rescatistas.

Por supuesto, el uso de drones en este campo aún se encuentra en etapa de perfeccionamiento, pues a pesar de su comprobada utilidad, ciertamente tiene algunas limitaciones, principalmente el alto costo de adquisición y mantenimiento de los dispositivos, contar con pilotos profesionales y calificados para la tarea, la resistencia a diferentes condiciones climáticas e incluso el riesgo de compartir espacio aéreo con aeronaves tripuladas.

Afortunadamente, el avance de la ciencia y la tecnología es tan rápido y efectivo que varios de estos inconvenientes ya se han solucionado parcialmente y se espera que en un futuro no muy lejano el uso de RPAS para búsqueda y rescate sea cada vez más común y se extienda a todo el mundo, de manera que se tenga una efectiva mezcla de tecnología y técnicas de búsqueda y rescate tradicionales.

En países como Suiza, donde se cuenta con vastas y extensas zonas montañosas, se registran cerca de 1,000 llamadas al año que reportan un accidente o extravío en alguna montaña, las cuales son difíciles de atender por completo y de manera exitosa. Sin embargo, el último año se ha atendido la gran mayoría de llamadas de auxilio exitosamente utilizando aeronaves no tripuladas gracias a que estas pueden ser desplegados en gran número, con un tiempo de respuesta bastante rápido y sin riesgo de lesión para el equipo humano, por lo que al momento de efectuar el rescate se encuentran al 100% de sus capacidades, lo que incrementa la probabilidad de éxito.

Los avances son tan rápidos que incluso ya se ha creado un software especializado para la búsqueda y rescate de personas que sufren accidentes en zonas de difícil alcance y ha sido puesto a prueba con resultados prometedores.

Por fortuna, la popularidad del uso de drones para este tipo de tareas ha sido tan grande que en México la Cruz Roja ya también cuenta con RPAS especializados para ser utilizados en zonas de difícil acceso para localizar y rescatar víctimas de accidentes, extravíos o desastres naturales, además de realizar valoraciones y mapeos de los daños sufridos en la zona.

Hasta el momento, Morelos y Puebla son los estados que cuentan con esta tecnología para su uso con estos fines, pero se espera que pronto la Cruz Roja de todas las entidades pueda contar con ellos para facilitar su importante tarea de rescate.

De hecho, este mismo año ya se tuvo el primer caso de relativo éxito al respecto, cuando un turista estadounidense tuvo un accidente en Tepoztlán, donde desafortunadamente perdió la vida, pero gracias al uso de aeronaves pilotadas a distancia fue posible encontrar su cuerpo y entregarlo a la familia.

A diferencia de Suiza, en México solo se reportaron 12 llamadas de solicitud de rescate en zonas montañosas durante 2015, pero el peligro de un incremento en estos números siempre está latente, además de ya haber tenido un caso en 2016.

Una vez más se comprueba que la ciencia y la tecnología, bien aplicadas, pueden ser una herramienta al servicio de la humanidad, bastante útil para facilitar diferentes tareas y trabajos y en casos específicos, como este, incluso para salvar vidas.

Los drones han revolucionado al mundo moderno, se han convertido en herramientas efectivas y funcionales en muchos campos e incluso ya tienen una gran influencia en la industria, la sociedad y el mercado. En conclusión, parece ser que el límite de las capacidades de estos equipos aéreos no es otro que la misma creatividad del ser humano para encontrar un uso efectivo para ellos.