Fuentes contaminantes físicas provenientes de ventilación y aire acondicionado obsoleto

El Síndrome del Edificio Enfermo en hospitales y clínicas de salud – 1ra. Parte

De acuerdo a especialsitas epidemiólogos entre los que se encuentran en la OMS, el <Síndrome del Edificio Enfermo> (definición que data desde 1982), es el conjunto de molestias o síntomas que presentan las personas, al estar en un lugar por mucho tiempo, y que tales síntomas son similares entre varias de esas personas que conviven en un determinado ambiente. Cuyos factores preponderantes suelen ser una mala ventilación y descompensación de temperaturas por los dispositivos de aire acondicionado o la misma aireación natural.

Este es un término que ha venido ganando fuerza, y es que, se han podido hacer estudios concienzudos donde se puede ver claramente una serie de patrones, la cual respondería al por qué de tanta enfermedad o afección de un grupo de personas que van a laborar a un edificio, lo cual provocaría mucho ausentismo laboral. Existen muchos factores, los cuales incluyen desde luego, el uso de la ventilación y aire acondicionado.

La Organización Mundial de la Salud, ha dividido los dos tipos de <edificio enfermo>. El primero es el que es temporal, es decir, que se pueden presentar síntomas iniciales de enfermedad en las personas que trabajan o conviven en una edificación, pero con el tiempo se van disipando, desapareciendo para alivio de todos los que están en dichos interiores; este tipo de construcciones suelen ser nuevas. Por otro lado, está el edificio enfermo permanente, donde las personas mantienen los síntomas por muchos años, incluso si se han adoptado medidas ejemplares para la erradicación de los distintos tipos de contaminantes en el edificio; las construcciones de esta clase permanente, suelen ser edificios viejos, que generalmente están muy herméticos, con ventanas que no se pueden abrir y cerrar. Aquí también entran aquellos proyectos arquitectónicos que nunca han contado con un sistema eficiente y efectivo de ventilación natural o artificial, donde prepondera una aireación forzada. Asimismo, se pueden ver sistemas obsoletos de climatización en cuanto a aire acondicionado, Mini Split, humidificadores, deshumidificadores, etc.

Metodología de estudio para saber si existe un edificio enfermo

Fase 1. Investigación inicial. En esta etapa se recaba toda la información, respecto al edificio y los ocupantes que están en ella. Con base en esta fase informativa, servirá para proceder a la siguiente…

Fase 2. Aquí se adoptan todas las medidas de inspección con base en las guías establecidas. En caso de que se requiera, el encargado del proyecto, tendrá la facultad de ejecutar actividades correctivas, y entre más pronto mejor.

Fase 3. Aquí entra el tema de la calidad de aire emitida por sistemas de ventilación, sistemas de climatización y similares. Es una etapa de análisis puntual acerca del desempeño de la aireación, tanto natural como artificial. Asimismo, se registran indicadores de clima, así como medidas de ventilación. Puede que en esta fase como en la anterior, de encontrarse alguna anomalía urgente, se tengan que adoptar medidas de corrección, como ventiladores en muy mal estado, con suciedad en sus aspas, aire acondicionado descompuesto con presencia de moho en sus aberturas, entre otras anomalías.

Fase 4. Exámenes médicos e investigaciones referentes a cuadros clínicos y hasta epidemiológicos.

Existen investigaciones muy puntuales que se han ejecutado en nosocomios, como el hecho en un IMSS de Baja California, cuya meta principal es conocer el cuadro sintomatológico que presentan los colaboradores y demás personal del instituto de salud. Obviamente para desmenuzar todo esto, es necesario recurrir al método científico de observación y al análisis estadístico. En sus conclusiones, el edificio de salud se catalogó bajo un <síndrome edificio enfermo>, y es que, los síntomas descritos dieron como resultado la incidencia en los trabajadores, arrojando seis de los nueve síntomas.

Desmenuzando aún más estos estudios, hechos por Lizcano, Palmer, Quiñones, Medina y López (2016), a través de la Revista Cubana de Salud y Trabajo (2017), ejecutados en todas las áreas de trabajo del hospital, como área de medicina familiar, especialidades, enfermería, equipos y esterilización, urgencias, intendencia y la misma cocina, se pudieron arrojar los siguientes resultados:

El 50% de los encuestados que laboran en dichas áreas, afirmaron tener síntomas oculares, otro 31% sentenció que también percibieron o han percibido molestias nasales y de garganta, el 28% presentaron síntomas dolorosos, mientras que el 23 y 20% afirmaron tener síntomas parecidos a la gripe y trastornos cutáneos, respectivamente. Para terminar, casi el 19% de todos los encuestados aseguran haber presentado trastornos digestivos, mientras que un 17% han tenido trastornos respiratorios y apenas un 14%, síntomas bucales. Todos ellos, en el tiempo que han estado laborado en la misma institución de salud.

En el siguiente artículo seguimos describiendo información importante entorno a los ambientes internos, y el término <síndrome de edificio enfermo>, donde tal tema cobra más relevancia en tiempos de pandemia.