Tipos de síntomas por El Síndrome de Edificio Enfermo en hospitales y clínicas de salud – 2da. Parte

Los investigadores y especialistas en la materia se han hecho una interrogante bastante válida: si la urbanización contemporánea así como los estilos de vida, nos han orillado a que estemos hasta en un 80% en interiores, ya sea en la misma oficina o en casa/departamento, ¿qué nos haría estar seguros de que el aire interior es más sano que el que se encuentra en el exterior? Y si estamos seguros que la climatización interna a través de aire acondicionado, humidificadores, entre otros, es el ideal para obtener la calidad de aire que precisamos, y si la calidad de vida con respecto al oxígeno que respiramos en la oficina o el hogar es el óptimo, o esperamos algo más.

¿Nuestra salud está asegurada en interiores? Es normal que esta y muchas más preguntas se nos vengan a la mente, y más en épocas de pandemia y contingencia, como el COVID-19.

A lo largo de las investigaciones realizadas por los organismos de salud, teniendo como referencia la mismo Ministerio de Salud español, se han logrado hacer avances a través de análisis electroforéticos por cromatografía gaseosa, así como también al aspirar la contaminación en centros quirúrgicos a través de gases anestésicos.

En los institutos de salud donde se han realizado tales pruebas, se han podido encontrar poluciones como el halotano y óxido nitroso, por mencionar algunos ejemplos. Estos componentes peligrosos rebasaron las partes por millón permitidos en tales lugares, al menos de acuerdo a lo establecido por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacionales de Estados Unidos.

Fuentes de contaminación en clínicas y hospitales pueden provenir del aire acondicionado y sistemas de ventilación en mal estado

Hay cabida para sospechar de las distintas fuentes de polución que ponen en riesgo la salud de sus ocupantes, tanto pacientes, familiares y al mismo personal médico.

Químicos. Son todos esos compuestos orgánicos como monóxido y dióxido de carbono que se pueden aglomerar en un determinado espacio, y donde rebasen los límites permitidos, se vuelve muy peligroso para la integridad de cualquier persona que esté habitando tal espacio. Aquí también entra el polvo y formaldehídos. Por ello, es común que este tipo de áreas cuenten con sistemas de purificación o incluso ionización para purificar el ambiente.

Biológicos. Estos también son muy peligrosos. Son todos esos hongos, como el moho tóxico negro, bacterias y demás fuentes que provienen por lugares demasiado húmedos. Lo riesgoso de esto es cuando las personas aspiran las esporas del moho, así como los desechos de los ácaros que aparecen bajo tales condiciones insalubres. Es obvio que en estos lugares dedicados a la salud, tengan que contar con sistemas sofisticados deshumidificadores y purificadores de aire, al menos las instalaciones más nuevas. Aun así, surge el otro problema, donde la misma fuente de contaminación pueden ser esos mismos aparatos, cuando no se les da el mantenimiento normal o la limpieza que necesitan.

Físicos. Aquí es donde se involucran el aire acondicionado, ventiladores, purificadores, ionizadores, humidificadores y todo sistema encargado de la climatización de un lugar. Por ello, el tema de temperatura, humedad relativa y hasta iluminación y generación de ruido, se engloba dentro de los estudios de la calidad de aire interior para evaluar El Síndrome de Edificio Enfermo. En este apartado, si se encuentran anomalías, el hospital o clínica corren riesgo de que les llamen la atención de forma fuerte, incluso llegar a que los penalicen importantemente. Es esencial que los distintos sistemas de climatización, como aire acondicionado, Mini Split Inverter, ventiladores, extractores, purificadores de aire, humidificadores, deshumidificadores, y otros elementos más, se chequen periódicamente, en tiempo y forma.

Psicosociales. Ansiedad, estrés, depresión, ira y demás estados psicológicos negativos que se presentan por distintos factores, que de acuerdo a varios especialistas, también suele ser contagiosa.

En tiempos de pandemias y contingencias como el COVID-19, se pueden acrecentar los factores dañinos que hacen a un <síndrome de edificio enfermo>, por ello es importante mantener una estancia saludable para todos.