Investigaciones arqueológicas con drones

En países con una riqueza histórica, cultural y arqueológica como México y Perú, parecía solo una cuestión de tiempo para que se comenzaran a utilizar las nuevas tecnologías para llevar a cabo diferentes proyectos de investigación en estos campos. Y así ha sido, pues durante los últimos años se han comenzado a utilizar drones en estos dos países con el objetivo de capturar imágenes y video en alta definición en diferentes zonas arqueológicas para su estudio, análisis, investigación y exposición al público general y estudiantes.

Los RPAS adquiridos por las instancias correspondientes de cada país pueden alcanzar una altura de hasta 400 metros sobre el área, cuentan con cámaras de alta definición y precisión para poder capturar imágenes de zonas arqueológicas de gran interés con la mayor calidad posible, con lente de ojo de pez para abarcar la mayor área posible e incluso pueden capturar ortofotos, lo que permite a los usuarios e investigadores reconocer de manera precisa los sitios prehispánicos en los que hay áreas de petroglifos e identificar zonas donde hubo asentamientos humanos.

Cabe aclarar que las ortofotos son un tipo particular de fotografía de alta resolución que están marcadas con puntos GPS generados por técnicas fotogramétricas, esto con la finalidad de poder llevar a cabo mediciones del lugar, como si se tratase de un plano geográfico.

Estas herramientas tecnológicas están así siendo utilizadas por primera vez para la investigación arqueológica en estos dos países y sus resultados hasta el momento han sido bastante prometedores, pues ha sido posible identificar áreas y encontrar detalles de los que no se tenía información hasta el momento. Por lo tanto, se espera que en el futuro próximo sea posible conformar un Sistema de Información Geográfica (SIG) a partir de la información obtenida y poder generar mapas completos de las diferentes zonas arqueológicas que se exploren.

Los beneficios que los RPAS pueden ofrecer al campo de la arqueología son tan vastos que desde los primeros vuelos que se llevaron a cabo resultó sumamente obvio el enorme avance en cuanto a captura de imágenes, el levantamiento de detalles específicos de las estructuras arqueológicas que no se había podido obtener con anterioridad, incluso en zonas de difícil acceso para el hombre y otros dispositivos.

Asimismo, la efectividad de los drones para facilitar y llevar a cabo el reconocimiento y levantamiento topográfico de los monumentos, edificaciones, ruinas y zonas arqueológicas prehispánicas fue bastante notoria desde el primer momento en que se comenzaron a utilizar estos dispositivos aéreos.

Todo esto ha favorecido y facilitado no solo el monitoreo efectivo y constante de las diferentes áreas y zonas arqueológicas que se han investigado, sino también ha ayudado a conformar un archivo histórico del lugar mismo y generar modelos tridimensionales de la zona, las construcciones y monumentos, lo que facilita la investigación, enseñanza y exposición de los hallazgos.

Cabe mencionar que la gran utilidad de estas aeronaves en el campo es su capacidad para enviar la información a cualquier dispositivo (tablet, laptop o PC), por lo que los investigadores pueden tener los datos en tiempo real e identificar en el momento alguna zona de interés y centrar la investigación en dicho punto específico sin tener que esperar a realizar una evaluación de todas las imágenes, fotografías y videos captados por el equipo.

Gracias a las aplicaciones de fotogrametría con la cuentan las cámaras del equipo es posible reconstruir de manera tridimensional todo el lugar que se está estudiando, generar una ortofoto con los datos captados y así generar un modelo de elevación digital con el fin de captar de la manera más precisa posible los rasgos, peculiaridades y detalles arqueológicos, arquitectónicos y topográficos del lugar.

Gracias a estas funciones y aplicaciones tan avanzadas y útiles que ofrecen los drones para estas tareas arqueológicas, los investigadores aseguran que los datos e imágenes obtenidas harán posible obtener un plano completo y fidedigno de las zonas arqueológicas que se estudien, de los detalles de la zona, las particularidades de las construcciones e incluso algunos rasgos sobre la vida que se llevaba en el lugar con base en el análisis de las ruinas y vestigios.

Pero lo más importante que los investigadores aseguran que se puede encontrar gracias al uso de RPAS en este campo son la captura de imágenes y videos de muchos grabados rupestres, pues gracias a las aplicaciones de las aeronaves no tripuladas utilizadas es posible tener estos grabados muy bien georreferenciados, con cédulas y coordenadas precisas, de manera que ya no se dependa de los planos antiguos y rudimentarios, carentes de precisión.

Además, los profesionales del área aseguran que estos equipos pueden utilizarse durante diferentes épocas del año para poder identificar cambios provocados por fenómenos naturales. Por ejemplo, en zonas arqueológicas que se encuentran cerca de la costa o en ella, es común que la marea alta y baja afecte su apreciación, ya que la marea alta deposita arena en el área y no es posible apreciar ciertos detalles de las rocas y construcciones, mientras la marea baja se lleva mucha de esta arena, lo que permite observar mejor las expresiones rupestres.

Por lo tanto el uso de los drones en diferentes épocas del año permite monitorear estos cambios e identificar detalles que en determinas circunstancias, épocas y condiciones no se pueden detectar ni apreciar en su totalidad.

Otro beneficio que estos equipos ofrecen es, por supuesto, el acceso a ciertos lugares y zonas arqueológicas de difícil acceso. En Perú, por ejemplo, debido a su geografía, muchas de las áreas que se desean investigar están en zonas montañosas donde difícilmente se puede acceder con otro tipo de equipos, sin embargo, con una aeronave no tripulada la investigación, monitoreo, mapeo, registro tridimensional y captura de imágenes resulta mucho más sencilla.

Cabe mencionar que este tipo de investigaciones también ayudan de manera considerable a la delimitación de la poligonal, es decir, determinar el área de estudio y realizar la declaración para que las autoridades correspondientes consideren el lugar como zona arqueológica y así poder realizar los estudios sin inconvenientes y con el tiempo y espacio necesarios para ello.

Como ya se ha mencionado, aunque parezca difícil, este tipo de tecnología también ayuda considerablemente al estudio de los asentamientos pretéritos, pues gracias a los vuelos y el monitoreo realizados por los RPAS es posible observar de manera detenida y detallada diferentes espacios y así poder determinar los lugares donde probablemente hubo asentamientos humanos e incluso algunas de las actividades que realizaban de manera común.

Como prueba de ello están los ejemplos de asentamientos que se han identificado hasta el momento en Sinaloa, donde se encontraron los restos de algunos asentamientos de grupos sedentarios, una tumba tradicional y algunos montículos que después de ser investigados se descubrió que ocultaban restos de viviendas arquitectónicas. Estos descubrimientos se lograron gracias al uso de estas herramientas, pues con otro tipo de tecnología y métodos, difícilmente se habría logrado descubrir estas zonas.

Esta es una prueba más de la enorme utilidad que las aeronaves no tripuladas pueden tener para el ser humano y sus diferentes campos de estudio. Este tipo de investigaciones son las primeras que se realizan en México y Perú, pero seguramente continuarán en progreso y los descubrimiento no se harán esperar.

Así, a comienzos del siglo XXI la internet y la tecnología satelital revolucionaron al mundo y se convirtieron en la herramienta predilecta para muchos investigadores, pero en la actualidad, los drones están desplazando a estas alternativas y se han convertido en la herramienta tecnológica más utilizada en muchos campos, con mayor desarrollo y cuyas posibles aplicaciones solo tiene como límite la imaginación de los usuarios y diseñadores.