La protección que ofrece un exoesqueleto y un sensor para tu DRON

Cuando pareciera que no hay nada por mejorarle a una aeronave tripulada a distancia, es como van llegando elementos externos que lo hacen ver aún más genial y funcional, como aquellos dispositivos a los que se les ponen luces neón y cámaras de todos ángulos para afrontar carreras oficiales, por mencionar un ejemplo. Cierto es también que para muchas personas en un inicio puede resultar muy complicado el pilotar este tipo de aparatos, sobretodo cuando no se ha tenido una correcta instrucción básica.

Como ya hemos mencionado en otros artículos, un RPA por más robusto que sea, no está exento de sufrir daños por golpes que se susciten al momento de operarlos, por ello se siguen añadiendo elementos de protección extra para aquellos operadores principiantes, de hecho algunos expertos nombran a tales adaptaciones comodrones a prueba de pilotos, para recalcar el punto.

Sistema exoesquelético

Una forma de protección es la inclusión de un exoesqueleto en el aparato aéreo no tripulado, lo que lo convierte en un equipo de vuelo ideal para zonas con muchos obstáculos, como algún bosque con muchos árboles. Sin duda el pilotar en este tipo de áreas se convierte en una tarea muy extenuante, y más para aquellos pilotos que no están acostumbrados a manejarlos muy bien, solo basta el leve roce de una rama de un árbol contra un rotor del dispositivo para desestabilizarlo aunque sea un momento.

Se han desarrollado y se siguen perfeccionando estos modelos de protección avanzados y poseen características interesantes y peculiares. Por ejemplo, la estructura común es en forma de esfera poliédrica hechas con fibra de carbono de hasta 60 conexiones entre sí. Asimismo poseen baterías externas en su exterior del exoesqueleto que conectan con la parte central de la aeronave. También tienen juntas que permiten una rotación exacta de todo el sistema aéreo como tal, con sensores y control de superficie, incluso algunos más avanzados tienen sensores ultrasónicos, sistema de estabilización y por supuesto, con cámaras HD.

Por lo regular esta clase de exoesqueletos para aeronaves tripuladas a distancia están inspirados en el vuelo de ciertos insectos a través de áreas con obstáculos. Por eso cuentan con todo tipo de sensores que permiten una estabilidad de vuelo, aunque la función preponderante de estos poliedros es la de resistir impactos en su carcaza de fibra de carbono.

El implementar una protección con esas características proporciona al piloto mayor seguridad, además es ideal para hacer funcionar una cámara de video para filmar, debido a su estabilidad.

Sistema cuadricóptero

La fortaleza de este tipo de aparato no radica en la protección que pueda ofrecer una carcasa exoesquelética como la antes mencionada, sino más bien en los poderosos sensores que se le pueden instalar. Su tecnología es tal que cualquier nivel de torpeza al manejarlo está permitido.

Los sensores de ultrasonidos y las cámaras de 360 grados que se le pueden añadir a un dronlo preparan para evitar todo contacto posible con algún obstáculo, por más que te empeñes en golpearlo, ya que incluso por estas funciones, son capaces de obtener cierta automatización, dejando de lado el mando que tenga una persona sobre él, aunque claro, qué mejor que enseñarse a manejarlo uno mismo; sin embargo, como decíamos, está perfecto para principiantes y personas que no tengan un conocimiento sustancial de la aerodinámica.

Asimismo existen drones completamente autónomos, que recurren esencialmente a sistemas de visión integrada, sensores de proximidad, estabilizadores, y correctores de posición; una tecnología más compleja. Igualmente podemos ser testigos de aquellas aeronaves tripuladas a distancia con características de un todoterreno, con algún eje especial para la superación de obstáculos.

Tú puedes comprar un dron cualquiera que sea y adaptarle las características antes mencionadas, solo se recomienda acudir con los expertos en el tema para un adecuado asesoramiento.