¿Qué debo saber antes de comprar un sistema de aire acondicionado?

aire acondicionado

En los lugares donde el clima es caluroso en todas las temporadas del año, contar con un sistema de aire acondicionado en casa será como un regalo del cielo, ya que podremos crear un ambiente fresco, confortable y cómodo, especialmente en las épocas del año en que las temperaturas se vuelven sofocantes y no nos dejan realizar cómodamente nuestras actividades diarias.

Estos sistemas pueden instalarse en industrias, fábricas, locales, centros comerciales, restaurantes, hoteles o en los hogares, es decir en todos los espacios cerrados donde se quiera generar un clima fresco y agradable, sin tener que sufrir por el calor del exterior. Un equipo para la climatización puede proporcionar mucha comodidad para la vida diaria, pues en los lugares donde se van a colocar las personas no tendrán que sufrir de calor.

A pesar de lo cotidianos que son, muchas personas confunden los sistemas de calefacción con los de climatización, especialmente porque algunos equipos cuentan con la opción de refrigerar y de calentar los lugares donde se colocan; el aire acondicionado es un sistema de refrigeración, que enfría la temperatura de una habitación o de un entorno, además de que puede secar el ambiente para bajar los niveles de humedad. El funcionamiento de estos aparatos es sumamente complejo pues intervienen varias leyes de la física y de la química para que el dispositivo expulse aire frío; comenzaremos explicando lo que sucede en la unidad exterior:

La unidad exterior de un sistema de climatización es donde comienza el proceso de refrigeración, ya que aquí está el motor de compresión del gas, el cual es el primer paso para obtener el aire frío, que se obtiene al retirar el aire cálido de la habitación donde se encuentra instalado el equipo; cuando el gas se comprime, se vuelve líquido y su temperatura se incrementa. Una vez comprimido, el gas se impulsa hacia el condensador o radiador, donde se le quitará todo el calor al líquido que fue transportado hasta él. Es por este fenómeno por el que las unidades exteriores suelen sentirse calientes y expulsar aire cálido, el cual solo es perceptible si estamos muy cerca del equipo. Una vez que se ha retirado el calor del gas líquido, vuelve a pasar en forma de gas, pero no por completo, para llegar a una válvula de expansión, la cual funciona de forma muy similar a la de las botellas de spray, como los desodorantes que tienen líquidos pero al presionar un botón salen en forma de gas y en una temperatura fría.

Esta válvula provoca que el gas refrigerante pierda carga y presión, por lo que el gas líquido pasará a estado gaseoso y su temperatura va a bajar hasta el nivel deseado. Después de pasar por la válvula de expansión el aire ya de baja presión y temperatura, va a pasar al evaporador, que se ubica en la unidad interior del sistema y de donde sale el aire hacia el lugar donde se requiere el aire frío y la climatización adecuada y confortable.

Este proceso se realiza de forma muy rápida y su repetición es la que provoca que la temperatura del lugar donde está instalado disminuya, hasta alcanzar el nivel que se especificó en el mando de control del aparato, para crear el ambiente ideal, al gusto de cada persona. En este punto cabe aclarar una duda común, ya que muchas personas piensan que su equipo va a expulsar el aire a la temperatura que se marque en el mando de control, sin embargo la mayoría de los equipos con control inteligente indican cuándo parar de reducir la temperatura; es decir, si marcamos una temperatura de 30°C el equipo expulsará aire frío hasta detectar que la habitación se encuentra a dicha temperatura y detendrá la producción de aire hasta que la temperatura varíe y detecte que debe volver a trabajar.

Los sistemas de aire acondicionado que cuentan con esta cualidad son aquellos que tienen una sonda termostática y un higrómetro, el primero para sirve para ordenar al sistema que se detenga a la temperatura indicada o para que vuelva a trabajar, y el segundo es aquel que se usa para medir la temperatura de la habitación.

Antes de adquirir un equipo debemos saber que existen diferentes sistemas que se adaptarán a las necesidades de cada espacio, estos son:

  • Un sistema con unidad exterior e interior que, con un solo equipo puede enfriar una planta de oficinas, un edificio completo, un centro o plaza comercial o toda una casa. Estos equipos requieren para su instalación un falso plafón para instalar los conductos que recorrerán todo el lugar, sin que se vean, y a través de estos conductos circulará el aire fresco para enfriar todas las habitaciones o áreas y cuya temperatura se regulará desde un mando central, y pueden utilizarse sistemas llamados “airzone” para que en cada lugar o habitación se pueda elegir la temperatura deseada o apagar el equipo sin que esto afecte al resto de habitaciones, lo que puede ahorrar energía y dinero, pues no es necesario tener encendido todo el equipo en lugares donde nadie lo está utilizando.
  • Autónomo. Es el sistema más utilizado en hogares y oficinas, también cuenta con una unidad exterior y otra interior, que es la que se coloca en la habitación donde se desea el aire fresco; estos equipos solo se pueden utilizar en las habitaciones donde se encuentran estas unidades, por lo que se requieren diferentes aparatos para cada habitación o área a enfriar. Esta opción es más utilizada en los hogares y oficinas pequeñas y se puede complementar con otros equipos como los ventiladores de techo.
  • También conocidos como “de ventana” o sistemas de ventilación, son equipos que tienen todos los elementos en una misma carcasa y se diseñan para que el condensador del aparato quede al exterior de la habitación y el evaporador al interior. Estos aparatos son fijos y suelen instalarse en las ventanas ya que ahí se reducen los problemas de vibraciones y humedad.
  • Son equipos que se instalan en la pared y se componen de dos unidades individuales interconectadas por medio de líneas frigoríficas para completar un circuito cerrado. También encontramos consolas de techo, que son excelentes soluciones para los establecimientos comerciales como restaurantes, oficinas o tiendas, se colocan en lugares poco espaciosos y sin falsos plafones y tienen mayor potencia que las consolas de pared.

¿Cómo elegir el sistema de aire acondicionado más adecuado para mí?

Al elegir vale la pena considerar la potencia del equipo que requerimos, ya que esta determinará  las condiciones de climatización para la casa, habitación o negocio que tengamos, así como la comodidad y frescura del ambiente. Pero además de tomar en cuenta la potencia del aparato debemos considerar factores como el tamaño de las estancias, las superficies de paredes y techos y la cantidad de superficies de cristal, ya que este material aísla menos las estancias que los muros.

La temperatura exterior también es importante al adquirir un equipo de climatización, pues mientras más caluroso sea el exterior, más potente debe ser el equipo, sin embargo es importante tomar en cuenta la orientación de las habitaciones, las sobras exteriores, los materiales con los que se fabricó la construcción y la ventilación natural con la que cuenta (es decir, las ventanas), ya que estos determinan el grado de aislamiento térmico que las estancias tienen con respecto al exterior, y podrán definir si es necesario un equipo más o menos potente y qué tipo de sistema es el más recomendable.

Por ejemplo, para un hotel puede beneficiarse con un sistema centralizado con “airzone” para que cada huésped pueda definir si desea prender el aparato y el grado de frío que quieren en la habitación, y no hay necesidad de tener encendido el aparato si no hay huéspedes hospedados en las habitaciones. Por su parte en los centros comerciales suelen utilizar sistemas centralizados con un solo mando para mantener la misma temperatura.

El consumo energético es otro punto muy importante, ya que los equipos de climatización tienen  un impacto en la factura de electricidad; podemos encontrar equipos de bajo consumo, con menos emisiones de gas y menos consumo de luz, que pueden ayudarnos a ahorrar y a cuidar el medio ambiente. Para ahorrar en el consumo se recomienda apagar el aparato cuando nadie lo utilice y buscar mecanismos complementarios del sistema, como una adecuada ventilación natural, materiales como textiles de fibra de vidrio en techos, muros y pisos para aislar la temperatura y mantener el clima al interior, entre otros.

Del mismo modo se pueden combinar otros elementos como los ventiladores, que pueden ofrecer aire frío de inmediato, directamente a una persona y con los que además de bajar las tarifas de electricidad, nos ayudan a prolongar la vida útil del equipo de climatización al darle un descanso y evitar que se mantenga en funcionamiento por varias horas seguidas.

Un equipo de aire acondicionado es una excelente inversión, que puede brindar confort, controlar la humedad y la circulación de aire nocivo, ya que cuentan con filtros que eliminan las partículas nocivas para mantener limpio el aire que circula por las estancias, por lo que vale la pena conocer más sobre estos sistemas antes de adquirir uno, con el fin de realizar la mejor elección y una compra inteligente.

En Branatech podemos ayudarte a elegir el equipo de climatización que necesitas; visita nuestra página web o llámanos y solicita asesoría con uno de nuestros especialistas.