Monocristalinos o policristalinos, ¿qué paneles escoger?

Los paneles de energía solar son una opción cada vez más estimada por gobiernos locales, empresas y familias, los cuales apuestan por ellos para aprovechar sus beneficios y cumplir con el objetivo de convertir a México en una potencia en energía solar, y procurar el bienestar ambiental de nuestro país.

Si desean formar parte de esta tendencia y aprovechar la privilegiada ubicación geográfica de nuestro país con la compra de paneles solares Monterrey, es importante que dediquen algo de tiempo para la comprensión de los diversos tipos que existen, ya que las diferencias entre ellos determinan precio, calidad de producción, capacidad, etcétera. Básicamente, son tres los tipos existentes: amorfos, monocristalinos y policristalinos. Los dos últimos son los que más se venden, debido a sus beneficios particulares, los cuales deben conocer.

Dos tipos de paneles para distintos requerimientos

Nueve de cada diez paneles solares en el mundo son fabricados con celdas solares de silicio. No todas las células de este tipo son similares, ya que comprende dos tipos básicos, cuyas diferencias suelen confundir u omitir los principiantes: monocristalinas y policristalinas. Si bien se confeccionan a partir del mismo elemento químico, los resultados de inclinarse por uno u otro difieren notoriamente. Conocer cada uno les ayudará a realizar una compra más informada y lograr una relación satisfactoria, además, podrán determinar cuántos paneles solares necesitan para su casa.

Paneles monocristalinos

Se conforman por celdas que se fabrican a partir de un único cristal sometido a laminación. Debido a que se trata de un único cristal, presenta mayor estabilidad y rendimiento, al momento de capturar la energía solar y transformarla en electricidad. Destaca por ser el tipo de mayor antigüedad, aunque esto no quiere decir que sean vejestorios, de hecho presentan la mejor eficiencia y rendimiento en el mercado.

Su nombre se debe a que solo se usa una estructura de cristal, a la que los expertos llaman semilla, que es extraída con el silicio fundido para crear una pieza a su alrededor, que se conoce como lingote. El último está finamente cortado y a partir de él se fabrica la celda. El método para su obtención se conoce como Czochralski. Los paneles que fabrican con él son fáciles de identificar ya que presentan un solo color plano. Durante su aplicación se generan grandes lingotes con forma de cilindro, que se cortan en sus cuatro lados para obtener obleas de silicio.

El color de la superficie de las celdas solares creadas con las obleas es oscuro y destacan por su rendimiento. Producen en promedio 180 a 220 watts por metro cuadrado, y su coeficiente de temperatura (que se refiere al porcentaje de disminución de producción eléctrica cuando la temperatura supera los 25 °C) varía según las placas. En las normales es de 0.37%/°C y en las de alto rendimiento de 0.29%/°C.

El silicio con el que se fabrican es de alta pureza, lo que le confiere su característico color negro. Otro rasgo característico son sus bordes redondeados y el tamaño de las celdas que es menor en comparación con las policristalinas. Su vida útil supera los 25 años, y en algunos casos se menciona que pueden llegar hasta los 50 años, siempre y cuando reciban el mantenimiento requerido. Su eficiencia puede llegar al 20% y funcionan a la perfección en zonas donde no hay mucha iluminación solar.

Paneles policristalinos

Se conforman por diversos cristales de silicio, los cuales son fundidos en un crisol y producen una forma compacta que posteriormente es laminada para la creación de las celdas. Los cristales utilizados para su creación no son puros, por tal motivo presentan una eficiencia menor en comparación con lo monocristalinos. Su generación energética es de aproximadamente 170 vatios por metro cuadrado. No debe verse como un producto menos ventajoso, ya que de hecho los paneles policristalinos son los más utilizados para aplicaciones residenciales.

La resistencia de este tipo de paneles de energía solar es menor, debido a que su coeficiente de temperatura es de -0.41%/°C por cada grado por encima de los 25 °C. Su precio es excelente debido a su composición de cristales diversos entre sí, y se fabrican con procesos más variados y tecnologías más modernas que los monocristalinos. Se producen también a partir de semillas, aunque a diferencia de las monocristalinas se forma un bloque que hace que el cristal a su alrededor no tenga uniformidad y tengan muchos cristales diminutos, que hacen que las celdas tengan sus distintivos granos y bordes.

Su método de fabricación, pese a ser sofisticado, es más asequible, lo que explica en cierta medida su bajo precio en el mercado. Actualmente se han creado métodos que permiten la obtención de células de alta calidad que son cada vez más competitivas para las monocristalinas.

¿Cuál elegir?

Para tomar la mejor decisión es conveniente que consideren algunos factores, entre los que destacan los siguientes:

Espacio y calidad de producción.

Los monocristalinos, debido al tamaño de sus celdas requieren menos células solares, y pueden producir la misma cantidad que los policristalinos que tienen más células. Si tienen poco espacio en su azotea o techo, son los más convenientes. Los policristalinos que integran 60 celdas suelen medir 1 X 1.60 metros y su producción es cerca de 270 watts-pico (que consiste en una unidad para la potencia que brindan los paneles). Los monocristalinos, por otra parte, poseen una eficiencia superior, y pueden producir más electricidad en lapsos más breves. Un panel con medidas similares a las del ejemplo anterior y con 60 celdas puede producir 330 Wp.

Precio y eficiencia

El monocristalino es el que posee una mejor relación costo-eficiencia. Un panel con 60 celdas puede generar 330 Wp y tener una eficiencia de casi el 20%. Los fabricantes suelen ofrecer garantías menores debido a la calidad de sus componentes, las cuales varían, aunque suele ser de diez años. La eficiencia del policristalino es solo del 18%, y por ser su fabricación más asequible, poseen garantías más altas. Si necesitan abastecer un negocio o residencia que demanda menos de 270 Wp, convienen los policristalino, debido a que, pese a su eficiencia menor, su precio es más accesible.

Consideren sus preferencias personales

Si bien los factores mencionados son útiles, todo se reduce a cuál panel se adecua a sus preferencias personales. Es importante que se detengan un poco a pensar sobre sus requerimientos y prioridades, antes de tomar una compra. Hagan una lista de los aspectos que son más importante para ustedes. ¿Prefieren calidad y resistencia sin importar el precio o un equipo más económico? ¿Cuentan con el espacio suficiente para paneles grandes, por ejemplo, de 70 a 120 celdas, o cuentan con poco espacio expuesto al sol? ¿Cuál es el consumo diario de electricidad en su hogar? ¿Ocupan muchísimos equipos electrónicos en su hogar o negocio, o solo pocos?

Una vez que decidan cuál es el conveniente, contacten a los expertos de Branatech para que conozcan los paneles de energía solar que ponen a su disposición. Comuníquense al (800) 942 6835, o llenen el formulario que encontrarán en la pestaña de contacto de nuestro sitio.