¿En qué se diferencian los paneles y las celdas solares?

Cada vez más personas se interesan por las celdas solares, lo que es una buena noticia, ya que si el interés de la población crece como ha ocurrido en los últimos años, es probable que se cumpla el objetivo planteado por el gobierno y la Asociación Mexicana de Energía Solar, que para el 2024, la energía que se produzca proceda de fuentes limpias y para el 2050 se llegue hasta el 50%.

Es loable la preocupación de la gente por optimizar su consumo de electricidad, sin embargo, quienes se acercan a la tecnología solar comúnmente lo hacen sin conocimientos previos, por lo que es fácil que confundan los términos. Un ejemplo claro, es la confusión que algunos tiene sobre las celdas y los paneles. Si bien se relacionan se refieren a dos cosas distintas. Distinguir las características de cada uno es algo que necesitan saber si planean instalarlos en su techo.

¿Qué son las celdas solares?

 Se trata de un elemento fundamental de los módulos solares, el cual es el encargado de convertir la radiación del sol en electricidad. En los paneles hay aproximadamente 60 celdas o más; las variaciones dependen de las marcas y las capacidades que desean ofrecer. Se clasifican en tres tipos según el grado de pureza del material: monocristalinas, policristalinas y amorfas. Para su fabricación se utilizan dos capas de silicio: una de ellas es conocida como material tipo N, la cuales posee cargas negativas, mientras que el otro es llamado tipo P y presenta huecos con carga positiva.

La razón por la que se utiliza el silicio es porque consiste en un material semiconductor, lo que significa que, al incidir los fotones en los rayos solares sobre la capa tipo N, se produce un desplazamiento de sus electrones hacia la capa tipo p. Este proceso permite la obtención de una corriente directa y ha permitido que actualmente la energía solar sea considerada el futuro de la electricidad.

El desplazamiento es posible por un filamento de estaño de pequeñas dimensiones que se encuentra en medio de ambos materiales, el cual recibe el nombre conjunción n-p. Su función es fungir como un puente entre electrones y huecos. Los fabricantes, con el fin de incrementar la capacidad de generar corriente eléctrica de las celdas solares, suelen dopar la parte inferior con boro y la superior con fósforo. Los detalles de los tres tipos de paneles que encontrarán en el mercado, que ya mencionamos, son los siguientes:

Celdas monocristalinas

Se trata del tipo más antiguo de celda, sin embargo, no quiere decir que sea la menos desarrollada, sino todo lo contrario. Su nombre se debe a que se forman a partir de una única estructura cristalina y continua que se conoce como semilla. Su extracción se realiza de manera lenta con el silicio fundido, lo que forma una estructura cristalina y sólida a su alrededor, que se conoce como lingote y que es el responsable de la formación de la celda.

El silicio con el que se fabrican es de alta pureza, por lo que tienen mayor eficiencia y ocupan poco espacio. Una manera de distinguirlas a simple vista es por su color oscuro y bordes redondeados. Si bien su precio es el más caro de los tres tipos, vale la pena su adquisición por su larga vida útil.

Celdas policristalinas

Reciben también el nombre de multicristalinas y se fabrican con tecnología más novedosa y procesos de mayor variedad, aunque en términos de eficiencia son mejores las monocristalinas. Su producción, al igual que las últimas, se da a partir de semillas, aunque difiere por la formación de un bloque, que hace que el cristal alrededor de las semillas sea irregular y haya muchos cristales diminutos que le dan a las celdas sus granos y bordes característicos.

Su producción es más asequible, y por ende se vende a menores costos, por tal motivo es la tecnología solar más utilizada en residencias. Los avances han permitido que en la actualidad haya modelos de excelente calidad y se acerquen bastante a las monocristalinas en términos de eficiencia.

Celdas amorfas

Se trata de una tecnología completamente distinta, la cual se usa, en forma de películas delgadas, en los módulos solares. Conocidas también como film, se fabrican mediante el depósito de una sustancia fotovoltaica encima de una superficie sólida, por ejemplo, el cristal. La sustancia usada varía y es fabricada con múltiples combinaciones, las cuales han resultado exitosas comercialmente. Entre las sustancias más usadas en las celdas solares amorfas destacan las siguientes:

  • Telururio de cadmio.
  • Silicio amorfo.
  • Célula solar sensibilizada por colorante.
  • Seleniuro de cobre del indio del galio.

Su precio es menor ya que su eficiencia es baja en comparación con las celdas monocristalinas y policristalinas, por lo que muy pocos optan por ella.

¿Qué son los paneles solares?

Cuando se habla de paneles solares, se hace referencia a dispositivos de grandes dimensiones que aprovechan la radiación para producir energía. El término suele utilizarse para designar a los colectores, lo que no es incorrecto, aunque la mayoría utiliza el término para referirse a las placas fotovoltaicas. Las últimas están constituidas por múltiples celdas fotovoltaicas, ya sean monocristalinas, policristalinas o amorfas, para abastecer los sitios donde se utilicen.

Las células solares, por sí mismas, no son capaces de producir grandes cantidades de electricidad, por tal motivo tienen que agruparse dentro de marcos de diferentes tamaños. El hecho de que uno sea más grande que otro no quiere decir que sea más potente, ya que la capacidad de los módulos depende de múltiples factores, por ejemplo, el tipo de celda utilizada, e incluso la región donde se coloquen. Su instalación tiene que realizarse en techos o en áreas abiertas donde la sombra de edificios o árboles reduzca su eficiencia. Pueden encontrarse módulos de 50, 100, 250 y 400 watts, por mencionar solo algunos.

Consta de diversas estructuras para anclarlos y mantenerlos fijos y operativos durante años, las cuales son comúnmente de aluminio y acero inoxidable, además, presentan medidas estándar para la inclinación, superficie y orientación. Se componen de carril de fijación, ángulos, tornillos de anclaje y Allen y pinza zeta. Con respecto a su coste, este ha reducido considerablemente y de manera constante desde que se fabricaron los primeros paneles, lo que le ha convertido en una alternativa competitiva con las fuentes de electricidad convencionales.

Los paneles no solo son una opción ecológica por su producción amigable de energía, también porque todos sus componentes son reciclables, por ello no es de extrañar que sea considerada la energía más prometedora para solucionar los daños ocasionados al medio ambiente derivados del uso de combustibles en plantas productoras de electricidad.

Ahora que conocen las diferencias entre paneles y celdas, pueden hacer una adquisición más informada y prudente. Si desean módulos fotovoltaicos de excelente calidad, no duden en contactar a los expertos de Branatech, que si bien somos conocidos por nuestra venta de aire acondicionado Monterrey hemos incursionado en la tecnología solar para que cada vez mexicanos opten por una solución amigable y económica para volverse más autosustentables. Para más información marquen al (800) 942 6835, visiten nuestras oficinas en Monterrey, CDMX o Cancún o envíen un mensaje en el formulario que encontrarán en la pestaña de contacto de nuestro sitio web.